El menú para invitados de otras religiones

Comparte este artículo en...Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedInEmail this to someone

En vuestra boda, para ser unos buenos anfitriones, debéis estar pendientes de las necesidades de vuestros invitados: si son diabéticos, vegetarianos, celiacos… necesitarán un menú diferente respecto al que tomarán los demás.

Asimismo, es igualmente importante que tengáis en cuenta las creencias religiosas de los invitados. De esta manera, por mencionar algunas de las religiones más seguidas en el mundo, debéis cuidar las necesidades de aquellos invitados musulmanes o judíos que tengáis.

En cuanto a la religión judía, los alimentos deben cumplir la cashurt, que son las reglas que versan sobre lo que los judíos pueden comer y lo que no. Así, está prohibido ingerir carne de cerdo (o derivados), conejo, liebre, caballo, canguro, avestruz… De la misma manera, se prohíbe mezclar carne con productos lácteos en la misma comida.

En cambio, pueden ingerir carne de animales que sean rumiantes y de pata partida, siempre que hayan sido sacrificados con un determinado ritual (se trata de que el animal sufra lo menos posible y de que se elimine toda la sangre).

Tampoco pueden tomar un plato muy típico en las bodas: mariscos o moluscos (ni siquiera pueden cocinar con ellos). Por tanto, el menú más apropiado cuando se tienen invitados judíos estaría compuesto por verduras y pescado.

Los musulmanes, por su parte, no pueden ingerir cerdo o beber alcohol. Y, durante el mes del Ramadán (en 2014 será del 28 de junio al 28 de julio), han de abstenerse de comer y beber hasta después de la puesta del sol.

Por otra parte, lo más probable es que no acudan a la boda si la fecha coincide con el primer mes del año islámico, el Muharram (el próximo comienza el 25 de octubre de 2014).

En cualquier caso, lo importante siempre a la hora de organizar una boda es que, en la medida de vuestras posibilidades, penséis en las necesidades de vuestros invitados, sean cuales sean. Siempre es importante tener un detalle. Por ejemplo, si sabéis que a tal primo le encanta determinada marca de bebida, y no es algo muy común, pedidle al restaurante o catering que lo tenga.

En definitiva, siempre que podáis, sed detallistas.

Comparte este artículo en...Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedInEmail this to someone